Investigación interna: un recorrido por nuestra cabeza (II), recuerdos

Juan Diego Rodríguez Martin

 

Recordar: Del latín Re – Cordis, volver a pasar por el corazón

Eduardo Galeano

En esta ocasión revisaremos con sumo detalle una de las mejores fuentes de información para nuestra investigación: los recuerdos. Así es, desde el recuerdo feliz de la playa con la familia, hasta el recuerdo del sufrimiento por un dulce cuando niño, todos y cada uno de los recuerdos que tengamos son importantes, no solo desde una parte emocional, sino que son importantes para ayudarnos a construir nuestros personajes.

¿Te imaginas dotar a uno de tus personajes con un recuerdo tuyo, que compartan un mismo recuerdo? La conexión emocional entre nuestra creación y nosotros, se verán reflejadas en el desarrollo de la historia, en la creación del guion. Toda historia influenciada por experiencias personales se convierte en una historia más fuerte, con menos lagunas y sin duda alguna, mucho más humanas.

Linda Seger plantea esta forma de construcción de historias a partir de los niveles de investigación de McKee, quien es el padre del pensamiento de la investigación de adentro hacia afuera. Seger crea una forma de consignar nuestros recuerdos, de una forma tal, que podamos acudir a ellos en el momento que necesitemos.

 

                            Fuente: https://goo.gl/w2MqJ4

El Libro de los recuerdos es la propuesta de Linda Seger para mantener en un solo lugar, valga la redundancia, nuestros recuerdos, tanto negativos como positivos, traumas y momentos de éxtasis. En este libro se consignan absolutamente todos los recuerdos, pero ojo, no es llenar por llenar un libro de recuerdos. Seger nos invita a dividir nuestra vida por etapas para poder escribir en un orden cronológico. Estas divisiones se convierten en rangos de edad que facilitan nuestra organización mental para que no perdamos un tornillo en el intento. (Seger, 2009)

Las divisiones no son fijas, Seger cree fielmente en que no todos nos acordamos de eventos, fechas, situaciones y emociones de igual manera, por lo cual, podemos poner nuestros propios rangos de edad, los que a nuestra cabeza le quede mejor. En lo personal realicé una división algo particular para acordarme de mi vida, tal vez pueda ayudarte en tu labor de encontrar tu propia división:

 

MI LIBRO DE RECUERDOS

  • 0-5 AÑOS: Mi llegada al mundo. En este rango casi no tengo recuerdos, pero uno que otro borroso alcanza a estar en esta clasificación.
  • 5-11 años: Mi infancia. Varios recuerdos invaden mi cabeza sobre lo que fue mi infancia y mi acercamiento con el mundo.
  • 11-15 años: Primera adolescencia. La primera parte de mi adolescencia.
  • 15-18: Segunda adolescencia. Decidí dividir la adolescencia por el simple hecho de que no hay mucha relación con la persona que era hasta los 15 con la persona que fui hasta los 18.
  • 18 – hasta hoy: Actualidad. Todo lo que comprende desde mi entrada a la universidad hasta los días de hoy.
  • Apartado para consignar sueños que no logro acomodar en las anteriores categorías: En esta sección reúno los recuerdos que por alguna razón no logro clasificar por el simple hecho de no recordar con exactitud su tiempo exacto. Créanme, les sucederá.

Gracias a esta organización, he logrado forzar mi mente a tener una ubicación espacio temporal, para así no perderme en el infinito mar de los recuerdos. Tal vez esta organización funcione en el caso de cada uno, pero si no, siéntete con total libertad de crear tu propia estructura, de buscar la mejor forma para forzar la mente y organizar los “cables”.

¿Qué se gana con este libro de recuerdos? Tanto McKee como Seger, ven los recuerdos como el arma más poderosa para la creación de personajes, y Seger, gracias al planteamiento de la organización de los recuerdos, busca crear archivo, cajones que podamos abrir cuando busquemos información sobre un personaje.

Si necesitas crear un asesino ¿a qué se debe su comportamiento? Ve a tus recuerdos de infancia y mira tus traumas. Si necesitas crear a un empresario exitoso, ve a tus recuerdos del colegio, busca sus motivaciones en tus motivaciones. Crea un vinculo y comparte recuerdos, deja en tu creación una parte de ti…

REFERENCIAS:

  • Seger, L. (2009). Cómo llegar a ser un guionista excelente. Madrid: Rialp.
  • McKee, R. (2011). El guion: sustancia, estructura, estilo y principios de la escritura de guiones.
  • Galeano, E. (1989). El libro de los abrazos. p.4.

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